¿Cómo se planifica un vídeo antes de grabarlo?
Un cortometraje no empieza con la cámara, sino con la planificación: decidir qué se va a ver, en qué orden y con qué duración (tipos y orden de planos y ángulos de cámara). El storyboard permite organizar la narración plano a plano, prever encuadres, movimientos y transiciones, y evitar improvisaciones que luego complican el montaje. También se introducen recursos básicos del lenguaje audiovisual (tipo de plano, continuidad y ritmo) para que la grabación tenga sentido desde el inicio. Se evita añadir color, ya que eso se deja a cargo del director de fotografía.
El siguiente paso del storyboard es el animatic, una versión en video añadiendo algunas líneas de diálogo o fx.
El producto final es un cortometraje realizado a partir de un storyboard previo, con técnicas básicas de grabación/animación y edición digital (CapCut y Affinity) en el formato solicitado. Antes del corto, se realizan clips de práctica (rotoscopia y stop-motion) para dominar herramientas y tiempos de trabajo. El grupo organiza tareas, monta una primera versión y ajusta el resultado final en función de revisiones y correcciones.
Como recursos estilísticos podemos usar la rotoscopia y el stop-motion.
La cronofotografía es uno de los antecedentes directos del cine y la animación, al registrar el movimiento mediante secuencias de imágenes fijas. Los estudios de Muybridge y Marey demostraron cómo la descomposición y ordenación de esas imágenes permitió sentar las bases de la imagen en movimiento.
El artista plástico Julian Opie, hace uso de la rotoscopia para dar movimiento a sus obras. Seguiremos su estilo minimalista y pop para el ejercicio.
El stop-motion es una técnica de animación que crea movimiento a partir de imágenes fijas tomadas fotograma a fotograma, modificando ligeramente la posición de objetos, muñecos o recortes entre una toma y la siguiente. Su carácter artesanal la convierte en un procedimiento lento, pero muy expresivo. En los orígenes del cine, Segundo de Chomón fue uno de sus grandes pioneros: en El hotel eléctrico utilizó la animación fotograma a fotograma de forma temprana y destacó también por su trabajo en los trucajes y efectos visuales siendo competidor de Méliès en la productora Pathé. Además, fue uno de los primeros en emplear el travelling como recurso técnico y expresivo.
De cara a la realización del corto, además de saber encuadrar, iluminar y decidir qué tipos de plano utilizar, es necesario comprender la importancia del montaje. Esta es la fase en la que se seleccionan, ordenan y articulan los planos grabados para construir el sentido final de la obra audiovisual. No se trata solo de “unir” imágenes, sino de decidir el ritmo, la duración de cada toma, las transiciones y la relación entre unas y otras, de modo que el corto adquiera continuidad, claridad narrativa e intención expresiva. Su importancia es fundamental, ya que del montaje depende en gran medida cómo interpreta el espectador la historia, qué tensión percibe y qué emociones le transmite. Existen distintos tipos y formas de montaje, y cada uno genera efectos narrativos diferentes.